Wednesday, August 27, 2008

La Palabra Sin Antónimo Congruente.

No me gustaría detener el tiempo dado que no sé como hacerlo, y si lo supiera realmente no lo haría.

Pero me gusta pensar que el tiempo como tal es una pérdida de tiempo, irónicamente.

Mis voces interiores, y algunas exteriores, me dicen que tengo que cambiar ya que a causa del tiempo he cambiado.

Es como si, de un momento a otro, todo lo que he logrado a través del tiempo en algún momento se pasó de la raya y dejé mi Yo enterrado a causa de cualquier otra cosa.

¿Cómo era antes? ¿Cómo putas es ahora? Y del futuro no quiero ni hablar. Pérdida de tiempo.

Y no puedo parar de preguntarme donde irán a quedar las largas madrugadas llenas de pensamiento y divagaciones si llevo el mismo ritmo.

No logro tan siquiera llevar bien el tiempo con el bombo para un paradile simple, a lo mejor me concentró mucho en ello y no dejo la música fluir. Siempre meto un tiempo más perdiendo así la esencia de simples corcheas entrelazadas.

Y nada más nos queda ya que la impresión de una pasión hecha cenizas...

Me canta Fidel de Malpaís a estas horas... A causa del tiempo se ha perdido todo, entonces, ¿si se hubiera detenido el tiempo? Cenizas no existirían.

Y es en esa misma canción, segundos después que se muestra la esperanza que conlleva a los humanos a seguir vivos... la simple esperanza...

Y aún así, yo sigo aquí, podría ser... solo podría ser que se encendiera...

Y el tiempo pasa al olvido y reseña el milagro de pensar que todo va a estar bien, de alguna u otra manera, pero siempre vamos a desear que ESO suceda, a pesar del tiempo.

Tengo todo el mundo para mi, pero no tengo todo el tiempo disponible. Y no me voy a apresurar.

¿Cómo? ¿Es tan tarde ya?

Gracias: vida, gente, sinceridad, Malpaís y... tiempo.

2 feeds:

Luisa said...

di me ENCANTA

A. Amador said...

No hay que preocuparse por quien uno fue ayer, ni por quien será uno mañana. Ayer... ayer son costos hundidos. Ya están hechos y nada lo va a cambiar. Mañana que importa? El yo es un animal salvaje que va mutando, fuera de mi control. Por eso, mejor nada más lo dejo ser.