
¿Quién dijo que todavía se podía tener esperanza en el 2008?
Y la esperanza es la que, supuestamente, nunca ha de perderse. Pero ya, en noviembre del 2008, yo, a mis casi 19 años de vida, siento que lo he visto todo y eso no es bueno, siento que vivo en un planeta que en cualquier momento se puede derrumbar, siento que cada vez que salgo de mi casa el mundo va a acabar, siento que mi presidente no me puede decepcionar más de lo que lo ha hecho, siento... siento que el ser humano, mi propia raza, es capaz de comerme vivo.
Yo estaba seguro de que Barack Hussein Obama II sería el próximo presidente de Estados Unidos. Yo lo sabía y aún así me emocioné, las lágrimas se querían escapar de mis ojos cual no hubiera mañana pero curiosamente era totalmente distinto, era ese sentimiento de que mañana si va a haber y no es el que me imaginé por tantos años. Mañana va a ser diferente, mañana talvez podamos salir a comernos una pizza sin preocupaciones, mañana es el futuro y lo que debería ser el presente, todo me dice que mañana va a ser mejor.
¿Cómo no exaltar los sentimientos ante una noticia de este calibre? ¿Cómo no saltar de la felicidad que me brinda ver a tantos seres humanos reflejados en un solo hombre?
Yo, a mi edad, no había experimentado esa dicha de un héroe, de una voz del pueblo y para el pueblo, de alguien que con su hermoso discurso es el reflejo mismo de la humanidad.
Barack Obama no es cualquier presidente electo que es superior a todos los demás humanos.
Barack Obama no es cualquier presidente electo que es inferior a todos los demás humanos.
Barack Obama es aquel ser humano cualquiera, el que cualquiera ha sido, el que cualquiera es, es el espejismo fiel del ser humano.
Por eso es una dicha que sea el presidente de la nación más potente del mundo. Por eso le inspira esperanza a todos los seres humanos comunes y corrientes a lo largo del mundo. Por eso me siento orgulloso de vivir el momento en que fue electo, por eso me lleno de esperanzas en un mundo que pocas de esas me da.
Por eso es hora de pensar en... ¿quién será el Obama de Costa Rica? Es hora de pensarlo bien, es hora de que lo tengamos acá entre nosotros mismos, es hora de tener una figura así en la patria que lo necesita. Costa Rica; el país que añoro cuando no estoy en el;el país que me hace tan felíz cuando vuelvo a su rico suelo; el país que tantas dichas me ha brindado. Costa Rica lo necesita.


2 feeds:
Muy buen post...yo tambien me pregunto quien podria ser nuestro propio Obama...
Para Costa Rica no veo un Obama en el futuro próximo. Veo un mae que aún está metido en enredos legales y acusaciones, que carece de la verguenza como para buscar la reelección. Veo un pueblo, un proletariado bruto que por más que no quieran Alá, Dios, Brahma o Buda (o Maradona?), es probable que razonen con las nalgas (como normalmente lo hacen) y voten por él... Obama? En Costa Rica? Falta mucho...
Post a Comment